Incomprensible II
Siendo capaz de enfrentarme al estado,
parece que lo más simple será lo más complicado:
Mi verbo flaquea ante tu presencia
y se vuelven austeras hasta mis princesas.
Me quedo quieto, mudo, sin sentido,
me hundo en el lago, sin llegar al río.
¡No se que sucede con mi lengua!
Se queda tiesa de tanto pensar por ella... ¡la cabeza!
¡Todos mis nervios electrificados!
Se unen al tartamudo tono del titubeo... ¡encadenado!
Y así, de golpe y sin explicación,
ante tí, puedo decir, se me nubla la razón...
0 comentarios